El arcén es uno de los espacios que más se malinterpretan en la carretera. Para muchos conductores se ha convertido en una vía de escape en los atascos, un lugar “seguro” para una parada breve o incluso un carril improvisado para avanzar cuando el tráfico se colapsa. Sin embargo, la normativa es firme y su uso indebido puede acarrear sanciones importantes y situaciones de riesgo. Te lo contamos en el artículo de hoy:
Como norma general, los turismos no pueden circular por el arcén. Este espacio no es un carril más, sino una zona reservada prioritariamente para peatones, ciclistas y determinados vehículos que están obligados a utilizarlo, además de servir como área de seguridad en caso de emergencia. Utilizarlo para adelantar, avanzar en una retención o “ganar tiempo” no está permitido, incluso cuando el tráfico está completamente detenido, tanto en carreteras convencionales como en autopistas y autovías.
Existen, eso sí, algunas excepciones muy concretas en las que un coche puede ocupar el arcén sin ser sancionado. La más habitual es la detención por avería, accidente o indisposición del conductor o de alguno de los ocupantes. En estos casos, la parada debe ser imprescindible, el vehículo debe colocarse lo más a la derecha posible y señalizarse correctamente con las luces de emergencia y los dispositivos homologados.
También está permitido utilizar el arcén cuando así lo ordena un agente de tráfico o cuando la señalización provisional de la vía (obras, accidentes o desvíos) obliga a ello. En estas situaciones, la orden del agente o la señalización tienen prioridad sobre la norma general.
Existe además un supuesto excepcional vinculado a la seguridad: la necesidad de evitar un peligro inmediato, como esquivar un obstáculo repentino en la calzada. Se trata, en todo caso, de una maniobra puntual y justificada, nunca de circular de forma continuada por el arcén.
Uno de los errores más comunes aparece en los atascos. Aunque la retención sea larga o el tráfico esté completamente parado, el arcén no se convierte en un carril adicional para los turismos. Solo los vehículos de emergencia, asistencia o mantenimiento pueden utilizarlo para avanzar.
Las sanciones por un uso indebido del arcén suelen rondar los 200 euros y, si la maniobra genera peligro para otros usuarios, puede implicar también la pérdida de puntos del carné. Respetar el arcén no es solo una cuestión de cumplir la norma, sino de garantizar la seguridad de todos los que comparten la carretera.
