Con las nevadas que están afectando a gran parte del territorio, es fundamental extremar la precaución en carretera, especialmente si vas a viajar por zonas de montaña o puertos elevados. En estas condiciones, llevar cadenas o fundas para las ruedas puede marcar la diferencia entre llegar seguro o quedar atrapado.
Actualmente existen varios tipos de cadenas de nieve: metálicas, textiles, compuestas o de tipo “red” y semiautomáticas. Las cadenas textiles son fáciles de colocar, funcionando como una funda, mientras que las metálicas son las más comunes, aunque su instalación puede resultar complicada para quienes las usan por primera vez.
Antes de colocarlas, busca siempre un lugar seguro donde detener el vehículo. Enciende las luces de emergencia, ponte el chaleco reflectante y coloca los triángulos de emergencia para que otros conductores te vean con claridad. Llevar guantes te ayudará a manipular las cadenas con mayor seguridad. Si nunca las has instalado, conviene practicar antes de emprender el viaje para asegurarte de que se ajustan correctamente a tus neumáticos.
Las cadenas deben colocarse en las ruedas motrices: en vehículos de tracción, en el eje delantero; en los de propulsión, en el trasero; y en 4x4 normalmente en las cuatro ruedas, salvo indicación contraria del fabricante.
Para las cadenas metálicas, se recomienda lo siguiente:
- Extender las cadenas completamente y revisar que no tengan nudos.
- Colocar la cadena sobre la rueda motriz, pasando primero por la parte interior del neumático.
- Cerrar la cadena por la parte exterior, uniendo las anillas de sujeción, y comprobar que quede centrada y extendida.
- Colocar el tensor, pasando la cadena de color por el soporte correspondiente, estirándola y enganchándola a cualquier extremo.
Una vez instaladas, avanza unos 100 metros y detente para ajustar las cadenas si es necesario. Conduce siempre con suavidad, evitando acelerones y frenazos bruscos, y no superes los 50 km/h.
Conducir con nieve o hielo exige paciencia y prudencia. Las cadenas no son solo un requisito legal o técnico: son un elemento clave de seguridad que protege tanto a los ocupantes del vehículo como al resto de usuarios de la vía. Mantente alerta, respeta las normas y prepárate antes de salir para minimizar riesgos.
