Desde el 1 de enero de 2026, cuando un vehículo queda inmovilizado por una avería o cualquier otra emergencia, la normativa obliga a señalizar su presencia mediante las balizas luminosas V-16, que han sustituido a los tradicionales triángulos de emergencia. Junto a este dispositivo, el equipamiento obligatorio del vehículo incluye también el chaleco reflectante homologado y una rueda de repuesto o un kit de reparación de pinchazos. Sin embargo, surge una duda frecuente entre los conductores: ¿es obligatorio llevar un kit de emergencia o primeros auxilios en el coche?
A diferencia de lo que ocurre en otros países europeos, en España no existe una obligación legal de llevar un kit de emergencia en el vehículo. La normativa no lo exige, por lo que no disponer de él no conlleva sanción. No obstante, que no sea obligatorio no significa que no sea recomendable. Especialmente en desplazamientos largos y, más aún, durante el invierno, contar con un kit básico puede marcar la diferencia ante una incidencia en carretera o una situación imprevista.
Un kit de emergencia bien preparado debe incluir el material esencial para realizar primeras curas básicas. Guantes desechables, gasas, vendas, apósitos, algodón, esparadrapo, tijeras y productos antisépticos permiten atender pequeñas heridas o cortes hasta recibir ayuda profesional. Estos elementos ocupan poco espacio y pueden resultar muy útiles en los primeros minutos tras una incidencia.
Además, muchas personas optan por completar este kit con medicamentos de uso común, como analgésicos, antipiréticos o pastillas para el mareo, así como pomadas para quemaduras leves o productos antihistamínicos para picaduras. Siempre es importante revisar las fechas de caducidad y asegurarse de que se trata de medicamentos adecuados para quienes viajan en el vehículo.
Junto al botiquín, existen otros elementos que, sin formar parte del equipamiento obligatorio, pueden resultar muy prácticos en determinadas situaciones. Una linterna, unos guantes de abrigo, un martillo de emergencia para romper cristales, pinzas para la batería o cadenas para la nieve durante los meses de invierno son ejemplos de accesorios que pueden ayudar a gestionar mejor una avería o una espera prolongada en carretera.
En definitiva, aunque el kit de emergencia no sea obligatorio en España, llevarlo en el coche es una medida de prevención sencilla y responsable. Prepararse para lo inesperado forma parte de una conducción segura y consciente, especialmente cuando las condiciones del viaje o del entorno pueden complicarse.
