Las carreteras con curvas requieren más atención por parte de todos los conductores. Los cambios de dirección, la menor visibilidad y la posibilidad de encontrarnos con una moto en plena curva hacen que sea especialmente importante mantener una conducción previsible y respetuosa.
Si circulamos detrás de una moto, debemos mantener una distancia de seguridad suficiente. No conviene acercarnos demasiado ni intentar adelantar porque pensemos que, por ser un vehículo más pequeño, será más fácil encontrar un hueco. En una carretera con curvas, la visibilidad puede cambiar en pocos metros.
También debemos tener especial cuidado antes de entrar en una curva. Aunque no veamos ningún vehículo, no debemos invadir el carril contrario para tomarla de una forma más cómoda. Una moto puede aparecer en sentido contrario y necesitar espacio para realizar su trayectoria con seguridad. Por otro lado, si nos encontramos con una moto que circula más despacio, no debemos presionarla ni intentar adelantarla sin visibilidad suficiente. Lo adecuado es mantener la calma y esperar a encontrar un tramo en el que el adelantamiento pueda realizarse con todas las garantías.
Además, hay que recordar que una moto puede necesitar ocupar una posición diferente dentro de su carril según la curva, el estado de la carretera o los obstáculos que encuentre. No debemos interpretar cada movimiento como una invitación a adelantar.
Así que recuerda, en una carretera con curvas anticiparse es más importante que tener prisa. Mantener la distancia, respetar el carril y evitar maniobras precipitadas permite que coches y motos compartan la carretera con mayor seguridad.
