Antes de pensar en la ruta, el destino o el equipaje que nos vamos a llevar a las vacaciones, hay una tarea que conviene hacer sí o sí: comprobar que el coche está preparado para afrontar el viaje. ¿Cómo? Te lo contamos en el artículo de hoy.
Las altas temperaturas, los trayectos largos y el mayor peso del vehículo durante las vacaciones ponen a prueba numerosos componentes, por lo que unarevisión básica puede evitar averías, mejorar la seguridad y hacer el viaje mucho más tranquilo.
Otro punto importante son los niveles del vehículo. Antes de salir es recomendable verificar el aceite del motor, el líquido refrigerante, el líquido de frenos y el del limpiaparabrisas. Además, si el coche lleva varios días aparcado, merece la pena comprobar que no haya manchas bajo el vehículo que puedan indicar una fuga.
Con el calor del verano, el aire acondicionado también merece una revisión. Si tarda demasiado en enfriar, desprende malos olores o ha perdido eficacia, puede ser el momento de revisarlo antes de emprender un viaje de varias horas.
La visibilidad es otro aspecto que no admite descuidos. Comprobar que todas las luces funcionan correctamente, revisar el estado de las escobillas del limpiaparabrisas y asegurarse de que el parabrisas está en buenas condiciones puede marcar la diferencia si aparece lluvia, polvo o un cambio repentino de las condiciones de circulación.
Si durante las últimas semanas has notado ruidos extraños, vibraciones o que el coche frena o gira de forma diferente a lo habitual, tampoco conviene ignorarlo. Una revisión del sistema de frenos o de la suspensión antes de salir puede evitar que un pequeño problema termine convirtiéndose en una avería durante las vacaciones.
Por último, preparar el coche también significa cargarlo correctamente y no llenarlo de cualquier manera. Los objetos más pesados deben colocarse en la parte inferior del maletero y lo más cerca posible de los asientos traseros. Además, cualquier objeto que viaje dentro del habitáculo debe ir bien sujeto, ya que en un frenazo puede desplazarse con fuerza y poner en peligro a los ocupantes.
Así que, ya sabes, dedicar unos minutos a revisar el vehículo antes de salir puede ahorrar muchas horas de espera en el arcén.
