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Los lugares más seguros para aparcar en verano

Con la llegada del verano, encontrar aparcamiento se vuelve más complicado, especialmente en zonas costeras, áreas turísticas o centros urbanos muy concurridos. En este contexto, no solo importa dónde dejas el coche, sino también cómo puede afectar el lugar elegido a su seguridad, su estado y hasta a la seguridad vial.

Uno de los errores más habituales en esta época es aparcar en zonas no habilitadas o demasiado expuestas por comodidad. Aunque pueda parecer una solución rápida cuando todo está lleno, dejar el vehículo en espacios improvisados puede suponer sanciones, daños o incluso problemas para la circulación de otros usuarios.

En verano, uno de los aspectos más importantes es evitar las zonas sin sombra siempre que sea posible. Dejar el coche al sol durante horas no solo dispara la temperatura interior, sino que también puede afectar a elementos como el salpicadero, los plásticos, la tapicería o incluso la batería. Siempre que se pueda, es preferible optar por aparcamientos cubiertos, subterráneos o zonas con arbolado.

También es recomendable evitar aparcar en terrenos de tierra o superficies blandas sin señalización, especialmente cerca de playas o espacios naturales. Además del riesgo de quedar atrapado por la arena o el barro, estos lugares suelen carecer de control y pueden provocar daños en los bajos del vehículo.

Otro punto clave es no estacionar en salidas de emergencia, carriles estrechos o zonas de acceso restringido, aunque estén aparentemente vacías. En verano, muchas zonas turísticas incrementan su vigilancia y es habitual que se sancione este tipo de estacionamientos, incluso si son “solo unos minutos”.

En áreas urbanas, conviene prestar atención a las zonas reguladas por parquímetro o residentes, ya que en verano suelen ampliarse horarios, restricciones o tarifas en muchas ciudades. No comprobar la señalización puede acabar en multa o en la retirada del vehículo.

También hay que tener especial cuidado con aparcamientos improvisados en doble fila o en zonas de carga y descarga fuera de horario permitido. Aunque en verano aumente la tolerancia en algunos entornos, sigue siendo una de las conductas más sancionadas y que más problemas genera a la circulación.

Por último, un consejo básico pero importante: no dejar objetos visibles dentro del coche. En época estival, con más movimiento de turistas y vehículos estacionados durante horas, el riesgo de robos aumenta, especialmente si se dejan mochilas, dispositivos electrónicos o bolsas a la vista.

En definitiva, aparcar bien en verano no es solo una cuestión de comodidad, sino también de seguridad, prevención y respeto a las normas. Elegir un lugar adecuado puede evitar multas, daños al vehículo y situaciones desagradables durante las vacaciones.

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