Con el impulso de con el impulso de AVAE

Lo que debes revisar antes de la vuelta al cole

Septiembre devuelve las rutinas, los horarios y, para muchas familias, también los desplazamientos diarios al colegio. Eso significa volver a utilizar el coche cada mañana con prisas, tráfico y entradas y salidas de niños. Son trayectos que pueden parecer rutinarios, pero precisamente por eso es importante no bajar la guardia.

 

Antes de que empiece el curso, conviene comprobar que el vehículo está preparado para volver a la rutina. Neumáticos, frenos, luces, limpiaparabrisas y niveles son algunos de los elementos que merece la pena revisar, especialmente si el coche ha estado más tiempo parado durante las vacaciones o ha realizado muchos kilómetros durante el verano.

La seguridad de los más pequeños empieza, además, antes de arrancar. Si viajan en una silla infantil, hay que comprobar que corresponde a su talla y peso, que está correctamente instalada y que el niño queda bien sujeto. El cinturón o sistema de retención debe quedar ajustado, sin holguras y sin que el abrigo u otras prendas gruesas interfieran en su colocación.

Y hay otro elemento que no debería pasarse por alto: el cinturón de seguridad. Todos los ocupantes deben utilizarlo, también en los trayectos cortos. La cercanía del colegio o pensar que "son solo cinco minutos" no cambia las reglas. Además, los niños deben viajar en los asientos traseros cuando así lo establece la normativa, utilizando el sistema de retención infantil adecuado.

Precisamente esos trayectos cortos son los que pueden generar más situaciones de riesgo. A la entrada y salida de los colegios se concentra un gran número de vehículos, peatones, bicicletas y patinetes. Por eso, conviene reducir la velocidad y extremar la atención, especialmente al acercarse a pasos de peatones y zonas donde haya niños.

Uno de los problemas más habituales en estas horas es la doble fila. Parar unos minutos para dejar o recoger a los niños puede parecer una solución rápida, pero puede bloquear la circulación, reducir la visibilidad y obligar a otros usuarios a realizar maniobras peligrosas. Siempre que sea posible, hay que utilizar las zonas habilitadas y evitar detenerse donde se pueda poner en riesgo a otros usuarios.

También es importante no dejar que las prisas marquen la conducción. Salir unos minutos antes puede evitar acelerones, frenazos y maniobras innecesarias. Y si el tráfico obliga a esperar, toca esperar: ningún retraso escolar justifica asumir un riesgo al volante.

La vuelta al cole supone recuperar muchas rutinas, pero también es una buena oportunidad para revisar nuestros hábitos. Preparar el vehículo, utilizar correctamente los sistemas de retención, evitar la doble fila y conducir con especial atención en los alrededores de los centros educativos son pequeños gestos que ayudan a que cada mañana el camino al colegio sea también un camino seguro.

 

 

 

 

 

+80.000 Alumnos desde 1977
+30 VEHÍCULOS DE PRÁCTICAS
+150 PUNTOS DE INFORMACIÓN
+6.000 HORAS DE PRÁCTICAS AL AÑO
+ 15.000 M2 DE PISTAS DE PRÁCTICAS