La ITV es una cita obligatoria para millones de conductores cada año, pero no siempre está claro cuándo corresponde pasarla por primera vez. Durante este mes de junio, miles de vehículos matriculados hace cuatro años deberán acudir a una estación de inspección para superar este trámite imprescindible para seguir circulando con normalidad.
Los turismos matriculados en junio de 2022 deben pasar este mes su primera ITV. En España, los coches particulares están exentos de la inspección técnica durante sus cuatro primeros años de vida, pero una vez superado ese plazo deben someterse a una revisión periódica para comprobar que mantienen las condiciones adecuadas de seguridad y emisiones.
A partir de esa primera inspección, los turismos con entre cuatro y diez años de antigüedad deberán pasar la ITV cada dos años. Cuando superan los diez años, la revisión pasa a ser anual. En el caso de las motocicletas, la primera ITV también llega a los cuatro años y, desde entonces, se realiza cada dos años.
Aunque muchos conductores esperan hasta el último momento, la normativa permite realizar la inspección durante los 30 días anteriores a la fecha límite sin que ello modifique el vencimiento de la siguiente ITV, por lo que adelantar el trámite puede ayudar a evitar prisas y problemas para conseguir cita.
Se trata de una revisión fundamental para la seguridad vial, aunque todavía son muchos los vehículos que circulan sin ella. Según los últimos datos oficiales, correspondientes a 2024, casi un 33% de los vehículos obligados a pasar la ITV no lo habían hecho. Una situación que preocupa especialmente porque la falta de mantenimiento sigue estando presente en numerosos accidentes.
Entre los defectos que con más frecuencia detectan las estaciones de ITV destacan los relacionados con el alumbrado y la señalización, seguidos por problemas de emisiones contaminantes, neumáticos, suspensión y frenos. Aun así, más de ocho de cada diez vehículos superan la inspección a la primera.
No tener la ITV al día puede acarrear sanciones importantes. Circular con la inspección caducada supone una multa de 200 euros, la misma cuantía que se aplica a quienes circulan con una ITV desfavorable, es decir, cuando el vehículo presenta defectos graves y únicamente debería desplazarse hasta un taller para ser reparado.
Las sanciones aumentan hasta los 500 euros en el caso de una ITV negativa, reservada para vehículos con defectos muy graves que no pueden seguir circulando y deben ser trasladados en grúa.
Por ello, si tu coche fue matriculado en junio de 2022, es buen momento para comprobar la fecha exacta y pedir cita. Además de evitar una multa, la ITV sigue siendo una de las herramientas más importantes para garantizar que los vehículos circulan en condiciones seguras.
